Estás sentado en la computadora escribiendo y te das cuenta que se hicieron las 21, mamá ya no tiene lista la comida y tienes que ver qué cenar. Vas hasta la heladera que te la trajeron esta semana, la abrís y te das cuenta que está prácticamente vacía. Aún no quieres caer en el delivery de comidas rápidas porque eres nueva en la zona y necesitas conocer un poco más los lugares que te van a salvar en noches parecidas a estas. Pero recuerdas los consejos que aprendiste cuando eras más joven y por supuesto tienes en la alacena arroz, caldos de gallina, papas y alguna verdura más que compraste al pasar esta semana.

Con este frío no vienen nada mal una sopita caliente y si es preparada por nosotras mismas mejor. Una receta super fácil y rápida de hacer para no terminar cenando a las 12 de la noche.

Claro, cuando hiciste las compras básicas (vaso, plato, cubiertos) no te percataste de que necesitarías un pela papas. No importa, por suerte los cuchillos nuevos están afiladísimos y no es un gran problema. Terminando de cocinarse la sopa, te das cuenta que no tienes platos hondos, ni cucharas soperas, ni cuchara grande. Así que con tu mejor ingenio de niña exploradora como si estuvieras en medio de una montaña, empiezas a buscar entre las cosas que tienes y finalmente mientras bebes la sopa haces la lista de compras para el día siguiente comenzando por el pela papas, los platos hondos, las cucharas….

Quizás para alguien que tenga todo esto, pueda parecerle un post algo tonto y aburrido, pero la verdad es que hay cosas a las que diariamente no hemos prestado atención cuando vivíamos con nuestra familia. Les hablo de cosas básicas, no de lujo ni de decoración (pues mas adelante tendremos tiempo para poner atención en ello).

¿Alguna vez te habías preguntado si necesitabas un separador de cubiertos para el cajón de la cocina? ¡Seguramente no! Escobillón, trapo de piso, tacho de basura, ¡wow! A quién se le hubiese ocurrido tantos elementos que usamos todos los días y a nuestro alcance pero no vemos lo valiosos que son cuando vivimos con papá y mamá.

Desperté esta mañana con ganas de seguir compartiendo no solo moda, looks y belleza, si no un post de la vida cotidiana y que quizás te de gusto leer. Ojalá recuerdes alguna anécdota de este tipo y sonrías al pensar en los detalles, pues es la idea de esta nota para comenzar este maravilloso día con una sonrisa.

¡Ahora sí, un delicioso café y a salir a disfrutar de nuestro día libre!

Besos 🙂

Pijama Cocot Lulu Fernandez Pijama Cocot Olivia pijama cocot

Pijama: Cocot

3 thoughts on “ Mudarse solo Parte I ”

  1. Muy cierto! En mi caso me separé y me mude sola, pero a medida que pasan los días me van sucediendo ese tipo de cosas, comprar una Leche de sachet, guardarla en la heladera y darte cuenta que cuando la abras te falta el porta sachet por ejemplo… jaja

  2. Hola Lulu! Me remontaste a mis primeras semanas cuando acababa de mudarme; ahora, ya después de un par de años, tengo pelotudeces por demás; pero una de esas cosas que necesité un domingo a la 1 am fue un abrelatas! Cuánta falta hacen estas cosas y una se da cuenta en el momento más inoportuno jajaja.
    Lindo posteo, un beso!

  3. Muchos hemos estado ahi!! y nos toca salir de shopping por los bazares!! jaja! Yo recuerdo que antes de mudarme sola, había encontrado un bazar que estaba de liquidación por cierre pero real (no esos que hace un año “están cerrando” ) y me tire de cabeza en búsqueda de cosas útiles para mi nuevo hogar.
    Lu, Muy linda luz tiene tu nuevo hogar!!
    Saludos
    Ana

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.