“Las razones de arriesgar el presente por el futuro”
J. Cortázar

No se bien por donde arrancar el post de hoy, luego de estar casi ocho años en un mismo trabajo las experiencias vividas son muchísimas y podría estar horas contando anécdotas. Así que voy a ir por el comienzo.

Recuerdo que la primera vez que busqué trabajo fue por necesidad emocional. ¿Suena raro no? Pero la verdad es que cuando uno es adolescente suele sentir las cosas de otro modo y así fue como después de una ruptura amorosa, que fue muy importante para mí, mi vida cambió completamente.
Estaba estudiando Ingeniería en Sistemas y enfocaba todo mi tiempo en estudiar, mantenerme ocupada para no caer en esa “depresión” cuando se termina una relación. Pero al llegar el verano y con todas las materias al día, iba a tener tiempo de sobra para pensar en cosas que no me hacían bien. Así que decidí buscar trabajo. Nunca había hecho un Curriculum Vitae, no tenía idea de como era una entrevista y realmente no me importaba mucho cuantas horas iba a trabajar.  La idea era “mantener mi cabeza ocupada”.
Me llamaron de los dos únicos lugares a donde envié mi cv y sólo acudí a una de esas entrevistas.

No voy a olvidar nunca esa sensación de duda y miedo al pararme frente a las oficinas de ese empleo. Una fachada totalmente vidriada, en una de las avenidas que aloja edificios altísimos y que lo hacen sentir a uno realmente diminuto. Por la vereda desfilaban oficinistas de traje y corbata, mujeres de tacones elegantemente arregladas y yo como casi una niña con un pantalón de vestir, camisa y zapatos esperando a ser entrevistada. Sé que hoy esto puede parecer algo muy común para muchos pero hace ocho años atrás, para alguien que buscaba su primer trabajo, estaba descubriendo un nuevo mundo.
En menos de una semana recibí el llamado para saltar al siguiente paso, los estudios médicos, el psicotécnico y si todo iba bien empezaría a trabajar en unos pocos días.

A mediados de octubre del 2006 tuve mi primer día de trabajo.
Comencé en el área de servicio técnico para empleados de la empresa. Si hay algo que me enseñaron desde el principio en la empresa, es que aunque existan distintos cargos en la misma, todos se tratan con respeto y amabilidad. Eso hacía que los llamados, los encuentros en los pasillos y el trato diario sea igual para todos. El personal de limpieza o el gerente de la empresa debían ser tratados igual sin hacer diferencias.
Al pasar el tiempo fui afianzando conocimientos, además continuaba estudiando.
Así fue como me postulé para una posición interna y quedé seleccionada en un grupo que daba soporte global. No voy a mentirles ni tampoco negarles que fue difícil. Las responsabilidades iban aumentando y comenzaba a tomar decisiones por mi misma sin hacer tantas consultas. Aunque uno deba depender de un coordinador, un supervisor o quien sea, hay momentos donde te “empujan” para que puedas tomar decisiones por ti misma y es ahí cuando nos damos cuenta que estamos madurando.
Los llamados telefónicos se convirtieron en reuniones, capacitaciones globales, conferencias internacionales y en un abrir y cerrar de ojos estaba liderando un grupo en Argentina.

Pero al mismo tiempo, ustedes saben que mi verdadera pasión se sobreponía con mi trabajo. Desde que iba a la facultad mis compañeros insistían en que me había equivocado de profesión. De por sí las mujeres eran contadas en una universidad de ingeniería y en ese entonces no podía con mi genio de no combinar todas las piezas de mi atuendo.

En medio de este camino, abrí el blog. Al principio fue como un “diario” de moda donde podía dejar grabadas anotaciones de lo que iba aprendiendo en los cursos de asesoramiento, producción y moda. Esta historia prometo contarla más adelante para no desviarme del tema de hoy, pero gran parte de este cambio laboral es debido a esto.

No siempre se pueden cerrar bien ciertas etapas, pero debo confesar que el viaje de hace unas semanas atrás fue el cierre perfecto después de tantos años de trabajo. Pude visitar las oficinas principales de Minneapolis, ciudad de donde es originaria la compañía y conocer personalmente a compañeros con los que hablé durante años por teléfono.

Aunque no me gusten las despedidas, sentí la necesidad de expresar lo que me pasa en este momento. Este post es mucho más extenso de lo normal y quizás no lleguen a leerlo hasta el final, pero si es así les agradezco enormemente por haber dedicado parte de su tiempo a mi relato.

Ocho años de una rutina diaria es mucho tiempo, ni siquiera en la primaria pasé tanto en un mismo lugar.  El trayecto diario, los almuerzos en el comedor de la oficina,  el café de la mañana, y miles de costumbres más que voy a extrañar.

Las sensaciones encontradas son extremas. Doy las gracias de haber tenido esta oportunidad y crecer tanto profesionalmente como personalmente. Pasé momentos increíbles, me divertí, lloré, reí, conocí personas que condimentaron mi vida y me hicieron muy feliz. Aprendí a trabajar en grupo, a colaborar, ayudar y dejar que me ayuden, saber cuando hay que ceder, a buscar distintas soluciones, saber cuando callar y cuando levantar la voz para que mis opiniones sean escuchadas, tomar decisiones que impactan en el propio trabajo y en el de otros, negociar sobre ciertos temas, investigar, volver a estudiar y muchísimas cosas más.

Hoy es mi primer día de una nueva vida profesional, decidí “pegar el salto” y jugármela.
Muy pronto tendrán novedades y me encantaría que puedan seguirme en este nuevo camino. Por supuesto que está ligado a una pasión que compartimos.

Mientras tanto los invito a que viajen conmigo. Esta semana estaré en Nueva York buscando los mejores looks del Fashion Week, recorriendo Time Square, La gran Manzana y mil espacios más que estoy ansiosa por descubrir. A mi regreso, les cuento sobre mi nuevo trabajo, además vamos a tener más tiempo para compartir en las redes sociales y ¡los espero ahí!


@lulufernandezz

Gracias.

20 thoughts on “ Moving • on «« ”

  1. Qie leendo lulu!!! Realmente te felicito, yo si lei todo post. seguramente es un paso GIGANTEE el que estas dando. Me parece perfecto EL MUNDO NECESITA GENTE QUE AME LO QUE HACE. te deseo lo mejor en tus nievos proyectos. Exitos julii palavecino

  2. Luuu…..no se si es casualidad….o que viste cuando a uno le pasan cosas que parece que el mundo conspira? Bueno….yo estoy casi en el mismo lugar, en proceso aun, sin taaanto coraje como vos y con condimentos propios, que lo hacen mas complejos…pero de todos modos quería dejar mis letras aca para decirte que contas conmigo y casi creo que con muchos de los que leemos aca…. dejo mi apoyo en letras…para lo que te haga falta! gracias por compartir esto!

  3. Luuuu..eso se paso conmigo hace 2 años cuando deje Renault ( como extraño mi compañeros alla) …pero decido nuevos cambios…acepte trabajar para DELL…y te cuento..fue una de las mejores cosas que paso en mi vida!! as veces es bueno cambiar abrir puertas..pero no cerrar otras…
    Te deseo el mejor sin dudas! 🙂

  4. Todo cambio da miedo y genera sensaciones encontradas, pero es bueno que te sientas plena con vos misma y con tu nueva etapa. Te deseo mucha suerte en tu nuevo trabajo y espero ansiosa las novedades.
    Espero que lo pases muy lindo en NY!
    Besos 🙂

  5. Que bueno que estés haciendo lo que te gusta. Es de valientes atreverse a salirse de su zona de confort.
    Deberías hacer un post para aquellos que queremos salir en busca de nuestro primer trabajo, sobre todo en esa misma area de sistema.

    Besos | Que pase feliz finde!!

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